Después de que Rosalie yo nos sentáramos en las incómodas sillas del despacho de Carlisle, ellos comenzaron ha hablar y lo que me dieron a entender fue que, Julia Cullen, ahora mismo es incontrolable, es como una niña pequeña y rebelde. Por intentar llamar la atención puede matarme, también puede manifestarse ante todos los Cullen y pelearse contra ellos y unirse a otro banda de “vampiros´´ . Sería mas que yo estuviera siempre al lado de algún Cullen ya que me podría hacerme daño o algo peor, a mi bebé. Estaba muy asustada, Rosalie volvió a casa para no llamar la atención de Julia y yo preferí irme con Edward para charlar, nos fuimos al mismo parque en el que hace unos días me comí unos cuantos pastelito, allí hablamos de nuestras cosas, que si esto y que si lo otro. Pero, como no, pasó una carrito de barquillos y me compré dos, solo probé un bocado y me tuve que ir detrás de un coche a vomitar, no sé que me ocurrió, pero rápido relacione los barquillos, con el embarazo y supe que ya me estaban dando asco y los aborrecí. Me volví a sentar de nuevo en el banco donde había dejado a Edward y a los barquillos, los cogí y los desmenucé para que los pájaros que estaban por ahí se los comiera.
- Bella,¿ te encuentras bien?-. Me pregunto Edward con la mirada fija al frente.
- Si, estoy bien supongo que era del embarazo-.
- Tengo un presentimiento…-. Me dijo con intriga que yo no pude aguantar a saber que era.
- ¿Qué presentimiento tienes?-. Le dije muy cotilla.
- Algo malo va a pasar-. Yo seguía intrigada porque parecía que él no me quería decir lo que presentía, de repente el me cogió del brazo y me subió al coche, yo no le quitaba ojo ni a él ni a los pájaros que se comían el barquillo. – ¿¡Pero qué pasa!?-. Le pregunté acelerada-.
- Julia lo sabe todo y te está buscando-.
- Entonces será mejor que nos vayamos o nos escondamos lejos de aquí-.
- No eso será peor, tenemos que estar todo unidos junto a Carlisle-.
- Pues, vamos a la casa ya que ella estará buscando por la calle, espero que todos estén allí-. Le propuse yo con la esperanza en que todos estuvieran allí. Sin que yo me diera cuenta ya estaba en el jardín de la entrada de la casa. Edward me abrió la puerta del volvo para que me bajara. Todos nos esperaban en la entrada de la casa, Emmet me cogió de la mano, bueno del brazo mejor dicho y nos escondimos en el mismo lugar que cuando el otro “vampiro´´ me iba a matar. Estaba un poco histérica y Emmet intentaba tranquilizarme. Al fin Julia volvió a casa y se escuchaban, voces, como un jarrón caía al suelo, como algunas cosas se partían,etc… La puerta de la guardilla se abrió me dí un grandísimo susto, porque pensaba que era Julia y no, no era ella era Alice, que venía a decirnos que estábamos fuera de peligro. No me quisieron explicar como se deshicieron de Julia. Yo me quedé mucho más tranquila porque sabía que ya nadie me podía hacer daño. Me fui directamente para el cuarto de Edward donde osaba de muchísimos libros, cogí uno de ellos y me senté en la butaca que tenía, comencé a leer y leer y en menos de una hora y media ya me había leído dos libros. Dejé el tercer libro que iba por la mitad y me volví a sentar, volví a meditar. Cerré los ojos y me concentré en el ruido que hacían los pájaros. Y al momento me quedé dormida como un tronco en la mitad del bosque.